"... el SEXO, trasciende la experiencia íntima, permeando todos nuestros sentidos."
sábado, 9 de noviembre de 2013
Venus de Willendorf y Resignificación
En
nuestro trabajo deconstruímos a la mujer y a la sexualidad que nos brinda ésta
imagen proyectada por la Venus de Willendorf y sus autores que por milenios ha
sido asociada a ella y a su papel en la sociedad en seis momentos asociados con
lugares y tiempos, pero también con culturas e ideales. Mencionamos
deliberadamente la palabra “autores” pues creemos firmemente que cualquier tipo
de concepción y preconcepción de elementos tan intrincados como los que
tratamos son concebidos en comunicad y como grupo social, jamás son concebidos
por un solo individuo desenraizado de un contexto y de unas cargas de
significado que impelen a creer ciertas cosas y a asumir ciertas posturas en la
vida.
En la
serie fotográfica podemos observar a la mujer conservadora, la ejecutiva
exitosa, el ama de casa, la madre, la libertina empedernida, la mujer que elige
como llevar su sexualidad y como asumir sus libertades y sus opciones, que se
cuida y que es valorada en la sociedad, que es polifacética y multifuncional,
que es líder. Vemos a una mujer que asume roles en la sociedad que antes no
ocupó nunca y que reclama espacios y derechos, que esta en uso de plena
autonomía, que no se objetiza como elemento de deseo sexual, sino que ocupa un
peldaño distinto. Encontramos una transmutación en diferentes tipos de
sexualidad y de mujer, una que es banalizada y que nunca es totalizada como un
agente más de la sociedad como un elemento proactivo. También encontramos
aquella mujer que es absolutamente nimia a los ojos de una sociedad que la
vende como mercancía y en donde solo el deseo sexual permea su ámbito y su
razón de ser, mujer producto de una cultura que minimiza sus opciones y la
empuja a creerse efímera y susceptible, hija del desespero y la parsimonia, que
aguarda con desdén un futuro ya escrito para ella y las de su clase.
Rodeamos
a una imagen, a un concepto, a miles de ideales y de instintos. Objetivamos y
desnaturalizamos, pero también dignificamos, reconocemos y asumimos.
El papel
de cada uno de los individuos esta totalmente permeado por lo que la sociedad
quiere que seamos, por lo que nuestros valores nos inculquen y el momento
histórico lo permita.
Venus de Willendorf
Paleolítico Superior. 22.000-24.000 a.c.
La figura de esta mujer desnuda, de unos 11,1 centímetros de
alto, 5,7 de ancho y 4,5 de espesor con 15 centímetros de circunferencia, fue
tallada en piedra caliza oolítica, que no es propia de la región, y tintada con
ocre rojo.
El conjunto respeta la ley de frontalidad aunque la cabeza
parece «mirar» ligeramente hacia el seno mamario derecho.
Parece ser una representación convencional, no realista, ya
que su abdomen, vulva, nalgas y mamas son extremadamente voluminosos (en las
nalgas: esteatopigia), de donde muchos estudios han deducido una fuerte
relación con el concepto de la fertilidad.
Los brazos, muy delgados y casi imperceptibles, se doblan
sobre los senos. No tiene una cara visible, estando su cabeza cubierta de lo
que pueden ser trenzas, un tipo de peinado o una capucha, e inclinada hacia
adelante.
El abdomen posee un notorio hueco que representa el ombligo.
El abultado pubis se expande sobre unos gruesos muslos.
Aunque las piernas son anatómicamente muy acertadas las
rodillas están juntas y los pies que no han sido representados (o se han
perdido) estarían separados, por lo que la escultura termina a la altura de los
tobillos.
En 1908, en un valle del Danubio, concretamente en el
yacimiento paleolítico de Willendorf, cerca de Krems en la Baja Austria, el
arqueólogo Josef Szombathy descubrió una pequeña estatuilla femenina, de apenas
11 cm. que constituyó el primer descubrimiento de una pieza escultórica de
época prehistórica. Está realizada en piedra caliza y pintada en tonos de ocre
rojo.
Desde un primer momento, las características de la pieza, en
la que la volumetría del abdomen y de sus atributos sexuales son muy
exagerados, hicieron pensar en una pieza con un claro carácter de culto a la
fertilidad. De tal forma que se trataría de un amuleto o de una pieza con
carácter votivo. Pero también hay quien piensa que puede tratarse de la
representación de una deidad vinculada al culto a la Madre Tierra; otros aluden
a su corpulencia como una representación de un personaje de alto estatus
social, y que por ende su representación podría aludir igualmente a un símbolo
de prosperidad.
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